Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una experiencia transparente y cómoda a la hora de navegar por nuestra web. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización. Puedes cambiar la configuración y obtener más información. Más información
Dallas, Estados Unidos
Carlos Parra - Odontología
“La clave de la profesión es que te guste lo que haces”

“La clave de la profesión es que te guste lo que haces”

Carlos Parra (Odontología 2009) es profesor de Periodontología a la Texas A&M University College of Dentistry (Dallas). Para él este es un grado que exige mucha atención: “La odontología es una carrera cien por cien vocacional. Exige pasión, ilusión y dedicación, pero también sufrimiento”. Uno de sus referentes es Charles Darwin, pues cree que es uno de esos hombres que hacen que el mundo sea como lo conocemos.

 

Actualmente estoy de Profesor Asistente en el Departamento de Periodoncia de la Texas A&M University College of Dentistry. Mi trabajo consiste en supervisar a los alumnos del grado de Odontología y los del posgrado de Periodoncia que trabajan en la clínica. Además, estoy trabajando un día a la semana en una clínica privada como periodoncista. Tenía claro que quería quedarme en Estados Unidos, al menos una temporada.

 

Unos de los factores que influyó en la decisión de irse era que llevaba toda mi vida en Barcelona. Entré en UIC Barcelona en 2000 y después hice una residencia clínica de periodoncia y posteriormente me quedé un día a la semana de instructor clínico. Conocía a casi todos, sabía exactamente cómo funcionaba el sistema. Me gustaba, pero veía que me faltaba algo más para conocer. Los Estados Unidos siempre me habían atraído. Conocía el potencial y reputación del país en la formación de médicos, odontólogos e investigadores.

 

Además, algunos de mis profesores y mentores de la universidad habían estudiado periodoncia en Tufts University, lo que me ayudó a decidir mi destino: Boston, donde obtuve el Certificado en Periodoncia e Implantes. Es la única ciudad de los Estados Unidos y posiblemente del mundo, donde las tres universidades con la mejor reputación en Odontología, específicamente en Periodoncia, conviven en un radio de pocos kilómetros: Boston University, Harvard University y Tufts University. Esta proximidad proporciona un ambiente ideal para el intercambio de conocimientos entre los estudiantes de las tres universidades.

 

Al cabo de un tiempo, el Departamento de Periodoncia de Texas A & M University College of Dentistry me ofreció trabajar de profesor a tiempo completo y decidí trasladarme a Dallas, y adaptarme me costó más. No conocía a nadie, ya no estaba en Boston ni en Barcelona, ​​y ya no tenía los compañeros de clase ni a gente en una situación parecida a mi lado. Sin embargo, no fue duro, ya que en todo momento hacía lo que me gustaba y, además, la gente del Departamento de Periodoncia de Texas A & M University siempre me apoyó.

 

Sé que todo esto ha valido la pena, pero no siempre he pensado igual. Desde niño me he sentido atraído por las carreras de ciencias. Quizá mi padre, que es médico, me influyó de alguna manera en este sentido. Mi plan inicial era estudiar Medicina, pero ya con 16 o 17 años, esta idea fue cambiando ligeramente de rumbo hasta la Odontología.

 

Había oído hablar de la reputación de UIC Barcelona en esta disciplina y, después de ver las instalaciones y la experiencia clínica no me costó decidirme. La Odontología es una carrera eminentemente práctica / clínica, y esta universidad es el lugar ideal para adquirir estos conocimientos. El nivel del profesorado es excepcional y también me llevo el recuerdo de todos los compañeros de clase con quien compartí curso y después residencia clínica.

 

Marcándome el reto de seguir mejorando como profesional y como educador me han dado el Premio Salkin de la Academia Americana de Periodontología. Este premio se otorga al candidato con la nota más alta en el examen oral de los American Boards of Periodontology. Es un examen oral de tres horas ante dos examinadores primero y dos después en que se evalúa la capacidad del candidato a decidir qué tratamiento realizar, y sobre todo justificar el motivo de la elección.

 

Con todo, creo que la clave es que me gusta lo que hago y, por tanto, disfruto aprendiendo. Cuando más tiempo pasa, más te puede gustar, pero de entrada, es importante que a la hora de escoger la carrera te guíes por lo que te guste de verdad. Y más -me parece- por esta profesión, que es cien por cien vocacional. Exige pasión, ilusión, dedicación y … también sufrimiento.

 

Yo he acabado yendo al extranjero, pero no siempre es necesario: no todo el mundo se atreve a dejar el país, hay gente que prefiere quedarse en casa, que es totalmente respetable. Creo que lo más importante es ser feliz donde uno esté, al tiempo, no tener miedo a los cambios. Debemos ser lo más profesionales posible, hacer odontología de calidad y siempre pensando en el bien del paciente.

 

Dicho esto, no cambio esta experiencia por nada. Todo pasa por algún motivo. Ahora estoy muy contento de lo que he conseguido y hasta donde he llegado. Ya veremos cómo seguirá.