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Filadelfia, Estados Unidos
Marta Franco - Medicina, 15
“Sin duda, la ilusión es el motor que nos mueve”

“Sin duda, la ilusión es el motor que nos mueve”

Marta Franco (Medicina’15) ha pasado un año en Filadelfia, Estados Unidos, aprendiendo de la mano de traumatólogos del Rothman Institute. Apreció el alto nivel médico que tiene el país y se ha sentido muy acogida: “Rápidamente fui aceptada e integrada, esto hizo que el trabajo se realizara con verdadera pasión”. Ahora está estudiando para volver a presentarse al examen del MIR y poder dedicarse a su especialidad.

 

Una vez hecho el MIR, no saqué la suficiente nota para hacer la especialidad de traumatología. Como esta es la que realmente quiero hacer, decidí buscar opciones profesionales que me ayudaran para el futuro al tiempo que volvía a estudiar para el próximo examen del MIR. Me planteé mirar opciones fuera de España para poder ampliar mis conocimientos.

 

A través de diversas fuentes cercanas, contacté con el Dr. Eric Smith, cirujano ortopédico especialista en prótesis de cadera y rodilla. Es parte del Rothman Institute, un centro de traumatología con el mayor número de investigaciones publicadas en el mundo. Tiene su base en Filadelfia, pero con centros en otros Estados. Después de varias entrevistas me ofrecieron la posibilidad de ir a hacer una estancia allí. Como tienen un equipo de más de 100 traumatólogos, operan en diferentes hospitales.

 

Yo estuve en el Thomas Jefferson Hospital, en el centro de la ciudad; en el Riddle Hospital, en Media, y en el Surgical Center, en Limerick. En el primero conocí a la Dra. Antonia Chen, una de las responsables del Departamento de Investigación del Rothman Institute junto al Dr. Javad Parviz y al Dr. Camilo Restrepo. También tuve la oportunidad de trabajar con el Dr. Fabio Orozco en la sede de AtlantiCare, en Atlantic City, en el Estado de Nueva Jersey. He podido disfrutar plenamente de la traumatología; estos meses han sido un pequeño avance de lo que me espera en el futuro.

 

Esta temporada en Estados Unidos me ha dado una perspectiva diferente de la traumatología. La considero fascinante y para mí lo más importante ahora es tener la oportunidad de aplicar mis conocimientos en Barcelona una vez consiga entrar en la especialidad. En Filadelfia, los residentes tienen la oportunidad de aprender trabajando con los pacientes desde el primer día, espero que en Barcelona pueda hacer lo mismo. Lo importante es disfrutar de todo lo que se hace en cada momento. Esto es lo que personalmente más me llena.

 

Por otra parte, estar tanto tiempo fuera me ha permitido comparar diferentes formas de trabajo y disfrutar del nivel de especialización de los Estados Unidos. Poder estar con profesionales de tan alto nivel es un aliciente para intentar formar parte el día de mañana de algún colectivo similar. Me encantaría poder hacerlo en nuestro país, pero el destino es el que nos marca muchas veces el camino.

 

Eso sí: durante este tiempo, he notado diferencias entre la medicina de España y la de Estados Unidos. Empezaría por las técnicas y seguiría por la especialización, lo que directamente nos lleva a la efectividad y la eficiencia.

 

Lo más impactante para mí fue el clima de trabajo. He tenido la oportunidad de conocer diferentes hospitales y equipos quirúrgicos aquí en España y existe mucha más distancia entre los miembros de cada equipo que la que pude encontrarme en Estados Unidos. Rápidamente fui aceptada e integrada, lo que hizo que el trabajo se realizara con verdadera pasión.

 

En realidad, no recuerdo desde cuando me incliné por la Medicina. Yo diría que siempre he sido una apasionada: ayudar a la gente que me rodea es muy gratificante. Quizás a los once o doce años me entró la curiosidad por esta profesión y me he ido llenando de ilusión. De hecho, mi padre siempre dice que la ilusión es el motor que nos mueve, y creo que es cierto. La ilusión por conocer e intentar mejorar poco a poco y día a día, para mí es un aliciente. Siempre he escuchado en mi casa que tengo que ser feliz haciendo lo que sea, y realmente me apasiona poder dedicarme a esto. No me arrepiento de nada, desde la elección de la universidad donde quería estudiar hasta la fecha.

 

Y esta ilusión me llevó a UIC Barcelona, ​​que me parece que con poco tiempo ha adquirido una gran reputación. Es aquí donde pensé que podría cumplir el sueño de licenciarme en Medicina con una gran experiencia. Pero no creas que me fue fácil: intenté venir el primer año que se creó la Facultad, pero tuve que esperarme un curso más. Durante aquel año de espera aproveché para cursar el Grado en Técnico de Laboratorio en Análisis Clínicos.

 

Ahora, con un poco de perspectiva, veo que una de las cosas que más me ha gustado de esta universidad es la filosofía del profesorado en cuanto al trato con el alumno. Esto no se encuentra en todas las instituciones. Le da un nivel de calidad humana muy bueno que ya se empieza a reconocer internacionalmente.

 

Y, a partir de ahora, a seguir creciendo. Mi reto es poder ejercer de una forma digna este maravilloso oficio de traumatóloga, poder estar cerca de mi familia y en el entorno más humano y productivo posible. Y, después, intentar mejorar esta profesión nuestra, día tras día. Creo que con mínimos esfuerzos se podría orientar de una forma más productiva la dedicación de los profesionales en un oficio con tanta carga vocacional como es el nuestro. Si te digo la verdad, me gustaría cenar con los responsables de la sanidad de este país para hablar. En estos momentos, hablar del tema MIR seguro que nos llevaría mucho tiempo en esta hipotética charla.