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Básicos / Cine
Capitán América: el Soldado de Invierno

Capitán América: el Soldado de Invierno

Dos años después de vencer a Loki y a sus hordas en Nueva York junto al resto de Vengadores, Steve Rogers (Chris Evans), el mejor soldado de la historia, se ha convertido en un líder operativo de SHIELD. En Washington DC continúa su adaptación a una sociedad que él ayudó a perpetuar en su momento. Pero corren tiempos difíciles y las amenazas cósmicas han dejado paso a una serie de peligros internos que disparan todas las alarmas de seguridad. La intervención preventiva se está implantando en las decisiones estratégicas de SHIELD y en el desarrollo de su poder armamentístico. La incipiente doctrina despierta el recelo de Rogers y así lo manifiesta ante Nick Furia (Samuel L. Jackson).

 

Pero esta política intervencionista y autoritaria, que entra en contradicción con todo lo que el Capi representa, es la antesala al surgimiento de viejos enemigos del pasado que Steve conoce bien. En la lucha que se librará, serán más importantes que nunca los valores de justicia y libertad. Y el Capitán América se encargará de defenderlos y fomentarlos allá donde se encuentre.

 

Con Capitán América: el Soldado de Invierno, Marvel Studios logra regresar a la esfera de calidad que tanto pareció peligrar tras el estreno de Iron Man 3. La segunda fase se asienta ahora sobre las mejores bases y la hoja de ruta hacia Los Vengadores: la Era de Ultrón es apasionante. Gracias a un film que transcurre en buena parte dentro de los cánones del thriller político, los hermanos Joe y Anthony Russo han creado un espectáculo de primer nivel que combina hábilmente intriga, desarrollo de personajes y grandes dosis de acción, siempre integrada en la trama argumental.

 

Me gustaría destacar también que las notas de humor presentes en la película son las mejores y más ajustadas de la historia de Marvel Studios. No solo divierten al público en su justa medida, sino que complementan el desarrollo narrativo sin saturar. La inclusión de nuevos personajes resulta también un acierto total y el ritmo de la película no decae en ningún momento.

 

Es importante hacer ver que los guionistas han aprovechado uno de los temas más candentes de la actualidad reciente, como es el caso del espionaje tecnológico, realizado por la Agencia Nacional de Seguridad Norteamericana, y han sabido desarrollarlo y extralimitarlo para convertirlo en un argumento de ficción que incluso provoca la reflexión en el espectador en cuanto a la fragilidad de nuestra propia intimidad personal. Cuando un blockbuster es capaz de realizar una velada denuncia de este tipo de actividades hay que reconocerlo y elogiarlo.

 

Con este film, los seguidores habituales del cine de superhéroes quedarán más que satisfechos. Las referencias constantes a hechos y personajes del universo Marvel, hábilmente diseminadas a lo largo del metraje, harán las delicias de los fans más acérrimos y, en cuanto al resto del público, pueden esperar un gran espectáculo de entretenimiento con buenos personajes ante desafíos extraordinarios.