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Básicos / Cine
Phoenix: olvido y memoria histórica

Phoenix: olvido y memoria histórica

Christian Petzold, realizador alemán responsable de la trilogía Gespenster —textualmente “fantasmas”, en alemán— parece absolutamente decidido a profundizar en el drama, género en el que  ha demostrado sentirse cómodo a lo largo de su ya dilatada carrera en el mundo del cine y la televisión. El autor ambienta la historia en la Alemania inmediatamente posterior al genocidio nazi, con el objetivo de ahondar en las consecuencias psicológicas que tuvo en sus protagonistas tras el fin de la guerra. Su visión crítica alcanza, indudablemente, más allá de la habitual y justificada censura de la ideología política que generó el holocausto.

 

Para esta adaptación de la novela de Hubert Monteilhet, y en beneficio de una correcta ambientación, el director deja en gran parte de lado su predilección por ubicar a sus personajes en espacios vacíos a modo de símbolo de la soledad del individuo en la sociedad contemporánea, aunque mantiene impasible su tono pesimista respecto al trasfondo inherente a la naturaleza humana.

 

Lene, una cantante judía detenida por los nazis, queda totalmente desfigurada a consecuencia de un disparo recibido en el rostro durante su internamiento en un campo de concentración. Una amiga cuida de ella y, una vez finalizada la contienda, consigue que sea atendida por un eminente cirujano plástico, aunque sus facciones ya no podrán volver a ser las mismas de antes. Tiempo después Lene decide emprender la búsqueda de su marido, Johnny, un pianista fracasado que está dispuesto a todo con tal de salir de la miseria. Una vez lo encuentra se establecerá entre ambos una nueva relación, tomándola él por una desconocida y sin que ella se decida a revelarle su verdadera identidad.

 

Con una estética teatral, heredera del cine alemán de los años treinta y cercana por momentos al cine negro, Petzold aborda las consecuencias del holocausto interesándose por la memoria histórica y, en especial, por la manera en que los alemanes evitaron en principio echar la mirada atrás para tratar de comprender la magnitud del crimen que había tenido lugar. El personaje de Johnny, marido de Lene, escenifica la metáfora de esta inicial situación de olvido; un olvido acaso provocado conscientemente para no tener que afrontar la tragedia moral. Cuarta colaboración de Christian Petzold con Nina Hoss como protagonista, que cuenta asimismo con un excepcional Nina Kunzendorf, premiada en Alemania por su trabajo como mejor actriz de reparto. La película fue presentada en el Festival de San Sebastián, donde obtuvo el premio FIPRESCI.

 
 
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