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Básicos / Música
Bon Iver. El antihéroe de Wisconsin

Bon Iver. El antihéroe de Wisconsin

Imagina que tu novia te rompe el corazón y tu banda musical se desintegra. Tras tal mazazo, decides poner tierra de por medio y ahuyentar tus demonios en la vieja cabaña de tu padre, en los bosques de Wisconsin durante todo un invierno. Ese es el caso de Justin Vernon o Bon Iver, un artista no conocido que forjó en 2008 su primer trabajo discográfico: “For Emma, forever ago”.

 

Su historia es la de un aislamiento voluntario cuyos frutos hicieron tambalear las paredes de lo musicalmente conocido con un par de proyectos. Su trayectoria recuerda al guión de un personaje de ciencia ficción que decide huir lo más lejos posible para cambiar de vida, sin embargo, Bon Iver se aleja inevitablemente del súper héroe esperado. En su caso su arresto voluntario fue acorde con su naturaleza, la cual más que revelarle que esa iba a ser su explosión musical, le situó en medio de la nada para que pudiera crear sin que nada le influyera e iniciar así su reciclaje personal y musical.

 

Después de grabar algunas canciones sin demasiada esperanza, Bon Iver desempolvó su trompeta y su trombón y dio forma a un trabajo que le iniciaría como un referente del indie delicioso, tanto para ser reconocido de forma unánime por la crítica como para obtener un Grammy como artista revelación 2012, por su segundo trabajo, “Bon Iver”, deformación francesa que remite a bon hiver (buen invierno).

 

Sus canciones, a pesar de estar íntimamente ligadas a lo personal, también rozan la excelencia de lo sagrado, de la profunda espiritualidad musical, de ahí que su primer trabajo fuese comparado con el folk de Johnny Cash pero con una introspección difícil de resumir en palabras sin estropearlo. Su música mezcla lo hermético y la sociabilidad, ya que se encierra en sí misma pero te acuna suavemente en un vaivén de fragancias sonoras de belleza espaciosa, tanto que te permite viajar entre sus líneas y sentir su tímida e inolvidable patada en lo más profundo del corazón. Abre sus puertas y descubre cómo el mundo empieza a crecer.