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Básicos / Música
John Mayer: en búsqueda de todo

John Mayer: en búsqueda de todo

John Mayer, a sus cuarenta años, se encuentra dentro de ese privilegiado círculo de artistas que han destacado por ser buenos cantantes, y maravillosos guitarristas, a la vez que increíbles compositores. Nos referimos a los grandes como Clapton, HendrixJ.J. Cale, John Mayall, Bonamassa y un largo etcétera.

 

Como todos ellos, el benjamín inicia su carrera con el sonido autóctono del rock y el blues. Bajo el sonido de la stratocaster, Mayer empieza a destacar por su versatilidad con la guitarra en las manos y las voces melódicas y suaves a la vez que añejas.

 

Poco a poco va derivando su estilo más clásico a un folk americano más contemporáneo y presente a día de hoy tanto en los Estados Unidos como en el viejo continente. Y como todo cambio en todo artista, le conlleva el beneplácito y la ira de la crítica. Los más conservadores le tachan de dejarse llevar por las modas y querer sonar más actual dejando, de lado lo que mejor saber hacer: simple y llanamente rock and roll de toda la vida. De otra parte, hay quienes ven en su vena más folkie un progreso como artista y un saberse adaptar a los nuevos tiempos.

 

Ni tan claro ni tan calvo, John Mayer en sus directos es un artista que recorre todos los estilos de la guitarra americana y en él no echarás de menos un blues, un rock and roll, algo de funky, o una acústica con sabor a Texas. Otra cosa distinta es que el artista componga según le venga en gana, o la inspiración se lo dicte. La crítica somos inconformistas por naturaleza, y si el artista no progresa le tachamos de conservador y aburrido, pero si hace cosas diferentes nos parece que se ha metido en un jardín o que no era necesario dejar de hacer lo que mejor hacía.

 

En este disco, Mayer ha hecho una vez más lo que mejor se le da: tocar la guitarra y cantar. Evidente ¿no? ¡Ah amigo! Pero ni rock, ni blues, ni folk. John Mayer indaga en un estilo poco prolífico entre sus colegas guitarreros. El soul romántico también conocido como smooth soul, perpetrado por grandes como Stevie Wonder o Marvin Gaye. Imagina sus mejores éxitos pasados por las manos de un gran guitarrista contemporáneo. Te aseguro que no tiene desperdicio alguno.

 

Pese a ello el tema que han elegido para promocionar el disco, “In The Blood”, no es representativo del contenido de larga duración. Es una canción comercial y sin sorpresas. Buena pero nada más.

 

Para mí el gordo se lo lleva el primer corte del disco “Still feel like your man”, un título que es toda una declaración. El bajo entra en acción como en una gran balada de Barry White, y le sigue una armonía de voces que parece increíble que estén todas ejecutadas por Mayer.

 

Sí es verdad que hay algún tema que nos recuerda que no ha abandonado su lado más folk, como por ejemplo “Emoji of a wave” en la que acompaña su voz solamente de la guitarra acústica y otros instrumentos de cuerda.

 

Pero lo que hace grande a este disco para mí, es esa vuelta a sonidos motown reflejado en temas como “Moving on and getting over” o “Rosie”.

 

Como rareza destaca la ultima canción del disco, “You’re gonna live forever in me”, que es una pieza prácticamente a voz y piano que recuerda a las canciones más optimistas de las bandas sonoras de las grandes películas de Disney.

 

Si aún no le conoces tranquilo, “The search for everything” ha entrado directo al número dos del Billboard, mientras que en España no ha superado el puesto número 50. Un artista aún por descubrir en este lado del charco, pese a sus siete discos.