Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una experiencia transparente y cómoda a la hora de navegar por nuestra web. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización. Puedes cambiar la configuración y obtener más información. Más información
Básicos / Música
Pau Vallvé, el que huyó del éxito

Pau Vallvé, el que huyó del éxito

Es un músico, productor y compositor de talento precoz y deliciosamente incansable, de ahí que sea considerado el self-made man por excelencia. Batería desde los 3 años, se autoproduce desde los 18 años y, con 27, fundó su propio sello discográfico, Amniòtic Records. El relativo éxito con su proyecto humorístico inicial Estalisnau Verdet y la edición de trabajos bajo otros nombres como U_mä u Oak forjaron a Pau Vallvé como una de las mentes más privilegiadas del, a menudo, maltrecho tratamiento del panorama musical catalán. Su buena reputación como productor dio lugar a la producción y colaboración –también es vibrafonista y percusionista– de los discos de varios de sus colegas reputados, como Inspira, Standstill, Maria Coma, Love of Lesbian o The New Raemon.

 

Con Vallvé, ser cantautor solo constituye una parte más de su pasión enfermiza por el culto a la belleza en cualquier ámbito, ya que, fuera de la música, su pasmosa meticulosidad ya le ha dado sus frutos en un amplísimo bagaje como compositor y productor de bandas sonoras para cine, publicidad y televisión; además de su paso por Bellas Artes y el Conservatorio de Barcelona. Con todo, Pau Vallvé se erige de forma peculiar como un personaje que compone, produce, graba, mezcla y toca todos los instrumentos él mismo en cada uno de sus proyectos.

 

Su discografía reciente contiene joyas como 2010, su primer disco firmado como Pau Vallvé y el revelador año en el cual maduró como compositor de temas propios en catalán. Su música cruda y desnuda se deja influir, como un devoto más, por los acordes de Radiohead, José González o Arcade Fire, aunque él ni se preocupe de huir de los convencionalismos, ya que la clave de su éxito es no buscarlos. Sin embargo, como un destino más allá de hacer lo contrario a lo previsible, la acaparadora “Protagonistes” o la meticulosa “Encara no” fueron dos éxitos rotundos.

 

Se siente cómodo en el efectismo de la instrumentalidad, pero renovar su estilo es propio de su evolución, así que en 2012 con ‘de bosc’ (‘de bosque’), disco de título en minúsculas, utiliza esta expresión para volver a lo más básico de su naturaleza; la de alguien que huye de las multitudes y que va a lo suyo. Tanto, que el trabajo está compuesto, producido y masterizado por el propio Vallvé, incluso en la fotografía de la portada, disparada por él mismo con la actitud necesaria para nuestros días, utilizar el talento como un fin y la música como un medio, sin más.

 

Con 36 años y entendido como un artista completamente independiente, marca un punto y aparte y se encuentra de nuevo con su décimo tercer trabajo, Pels dies bons (2014). Tras varios años de arduo trabajo, cierra Amniòtic Records, cogió lo poco ahorrado y se instala durante tres meses en una cabaña cerca del lago de Banyoles (Girona).

 

Con dedicación, soledad y más crecido como letrista hizo lo habitual en las nuevas creaciones: sin intermediarios, edita y manufactura el mismo cada disco, con tampones y su estampación, copia a copia. Ahora más que nunca Pau Vallvé suena a atmósferas efímeras, delicadas y muestra de nuevo su dominio quirúrgico de las explosiones rítmicas y los in crescendo. La amplia prolongación de su sonido es difícil de catalogar, pero no mancha la esencia de su folk ensoñador y sus letras concisas, como una inusual forma de desterrar tópicos y una lección de honestidad social en nuestra música presente: si quieres algo bien hecho, hazlo tú mismo, como Pau Vallvé.