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Voces / Para entendernos

DAFO de las pymes catalanas

Ramon Bastida

El análisis de la situación actual de las pymes catalanas nos lleva a reflexionar sobre cuáles son sus principales fortalezas y debilidades en la actualidad, y cuáles son las principales amenazas y oportunidades que tendrán que afrontar en un futuro próximo. El análisis de las pymes tiene una especial relevancia en Cataluña dado que este tipo de empresas generan el 59,1% del valor añadido bruto catalán, según las estimaciones del Anuario de la pyme catalana 2017 (PIMEC), que se calcula a partir de los datos del INE. Mientras que las grandes empresas generan un 36,3% del valor añadido, y la administración pública, el 4,6% restante.

 

En el apartado de las fortalezas, las pymes catalanas se caracterizan por tener un fuerte arraigo en el territorio. Venimos de un período en el que parecía que la clave para que una empresa pudiera maximizar sus beneficios era deslocalizar la producción, los servicios de atención al cliente, etc. Esta estrategia de deslocalización, seguida principalmente por grandes corporaciones, ha tenido efectos muy negativos para el entorno en el que están situadas estas empresas, como por ejemplo, la pérdida de puestos de trabajo en los lugares de origen de estas empresas, o el incremento de los costes ambientales debido al transporte de los productos desde los países de producción hasta los mercados en los que se comercializan, entre otros.

 

Las pymes catalanas se han mantenido muy arraigadas en el territorio en el que desarrollan su actividad, han dado trabajo a familias de su entorno, han buscado proveedores cercanos a sus centros de producción, etc. Esta estrategia lleva a la creación de valor compartido que consiste en obtener beneficios, pero a la vez, aumentar la riqueza en el territorio en el que están situadas las empresas. Otras fortalezas destacables de las pymes catalanas han sido el aumento de las exportaciones en los últimos años, hasta convertirse en la comunidad autónoma española con un nivel de exportaciones superior. Y la buena calidad de los productos y servicios de las pymes basada en el uso de materias primas de primera calidad y en buscar la máxima satisfacción de los clientes.

 

En el apartado de debilidades, es conocida la dificultad de estas pymes de establecer acuerdos de colaboración y alianzas que permitan fortalecer este tipo de empresas. La dimensión reducida de las pymes catalanas dificulta que puedan realizar inversiones que requieran una gran cantidad de recursos económicos, o asumir niveles elevados de riesgos. En este sentido, los acuerdos y las alianzas entre empresas son un modelo de colaboración muy eficaz en los ámbitos de la comercialización, producción, etc. Esta estrategia obliga a las empresas a tener una mayor flexibilidad y adaptabilidad, pero a la vez, les permite plantearse retos que no serían posibles sin estos acuerdos. Otras debilidades de las pymes son la dependencia de las fuentes de financiación bancarias. Aunque en los últimos años se ha producido una reducción del endeudamiento con terceros de las pymes, este sigue estando muy concentrado en la banca. Este hecho resta autonomía financiera a las empresas.

 

Finalmente, la pyme catalana presenta un nivel de profesionalización mejorable. Es fácil encontrar trabajadores realizando diferentes tipos de tareas sin, o con poca, relación con su formación. Los programas de formación o la externalización de algunas tareas pueden ser soluciones para mejorar la productividad de la empresa.

 

Las pymes catalanas se enfrentan a varias amenazas que pueden dificultar su evolución positiva. Un factor clave para que las empresas puedan realizar su actividad es disponer de unas buenas infraestructuras. Por lo tanto, un son importantes las inversiones en infraestructuras. En el caso de las pymes, este factor es aún más relevante para estas empresas que a menudo se encuentran situadas en el territorio, y necesitan buenas comunicaciones para transportar sus productos.

 

Otra amenaza es la creación de nuevas empresas que ofrecen servicios en línea, y que compiten directamente con pymes que no los ofrecen. En este sentido, la innovación tecnológica puede convertirse en una amenaza importante para aquellas pymes que están en sectores que pueden transformarse. Sin embargo, para las empresas que han sabido adaptar su modelo de negocio a las nuevas tecnologías, la innovación tecnológica ha pasado de ser una amenaza a una oportunidad.

 

La digitalización es un reto al alcance de la mayoría de empresas. Permite automatizar procesos que tienen un bajo valor añadido para la empresa, y reducir los costes de la empresa. La digitalización va muy ligada a la innovación tecnológica de la empresa, por este motivo, además de la disminución de tareas administrativas y la reducción de costes, también permite entrar en una fase de uso de nuevas tecnologías. El uso de herramientas de financiación alternativa a la banca tradicional es otro de los retos que tienen las pymes catalanas.

 

Asimismo, la diversificación de la cartera de financiación de las empresas es un método para fortalecer su autonomía financiera. Actualmente, existen empresas que ofrecen servicios financieros en línea como las plataformas de préstamos online (crowlending), o las empresas de gestión de recibos, entre otros, con unos costes competitivos y un grado de flexibilidad importante. El último reto importante de las pymes es aumentar el nivel de innovación. En un mundo de los negocios en constante evolución, las pymes que quieran asegurar su futuro han de pensar, constantemente, en ofrecer nuevos productos o servicios que cubran las necesidades de sus clientes.

 

* Ramon Bastida es profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (UIC Barcelona).