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Voces / Para entendernos

Pequeños grandes grupos

Josep Clotet

La mayoría estaríamos de acuerdo en afirmar que la investigación es una de las actividades sobresalientes de nuestro país, y sería interesante reguntarnos cómo hemos llegado hasta aquí. Los que estamos acostumbrados al trabajo de laboratorio, a hacer análisis finas, sabemos que la realidad no es un reality con buenos, malos y respuestas simples.

 

Efectivamente, nadie puede apropiarse del éxito de la investigación en Cataluña ya que son muchas las causas que lo explican: el contexto histórico, la fuerte implantación de sociedades y academias científicas, la política continuada de la Generalitat, el valor social que tiene en nuestro país el trabajo bien hecho, la creación de los parques de investigación, etc.

 

Pero hoy me gustaría centrarme en el papel que han tenido las universidades catalanas. Y es que, más allá de sus errores y de ciertas inercias que todos podríamos recordar, me gustaría refutar la hipótesis de que la investigación de excelencia es algo ajeno al trabajo de cientos de pequeños grupos de investigación universitarios; los que durante años y con una escasa financiación proveniente de España –la Generalitat nunca ha tenido transferida las competencias en investigación–, han estado produciendo ciencia de calidad con una eficiencia extraordinaria.

 

Lo haré planteando una hipótesis: ¿Qué sucedería en Cataluña si de repente desapareciera la financiación a todos estos grupos de investigación? En este supuesto escenario, el primer efecto sería la caída masiva en números absolutos de la productividad científica. Por suerte, la potencia y la excelencia de los grandes parques de investigación pararían parcialmente el golpe y algunos de los descubrimientos científicos seguirían llevándose a cabo. Pero pronto tendríamos un segundo problema: la desaparición de la cantera, ya que en estos pequeños grupos de investigación universitarios es donde se forman la casi mayoría de los jóvenes científicos catalanes. Como bien se ha dicho: si alguien cree que el actual Barça podría funcionar sin la Masía, sólo fichando gente de fuera, es que no ha entendido cómo funciona la excelencia.

 

Podría continuar este ejercicio predictivo, pero intuyo que la conclusión sería siempre la misma: para mantener la excelencia hay que contar con estos pequeños grandes grupos de investigación. Un debate honesto debería tener en cuenta esta realidad. Seguiremos hablando.

 

* Josep Clotet es director del Departamento de Ciencias Básicas de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la UIC Barcelona. Presidente de la Societat Catalana de Biologia.

Artículo publicado en La Vanguardia, el 24 de marzo de 2015

 
 
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